MARCELO VISENTINI

 

 

 

Recrear formas que den cuerpo al alma. Reformar cuerpos que den imagen al alma.



El ser humano se diferencia de otros seres vivos por el reconocimiento de su propia existencia y consecuentemente, la certeza del fin de la misma.

Eso condiciona toda su vida.   Consecuentemente con ello una situación le recuerda permanentemente este principio: a medida que madura su espíritu y crece en edad, se degrada progresivamente su envase corporal.  

Cuerpo y Espíritu: ¿unidad indisoluble? ¿dualidad temporal?

La profesión médica convive diariamente con este dilema,  pero no  permite resolverlo. La creación artística permite exponerlo. 

La conmoción individual del espectador le permite sentir su propia respuesta